Los trabajadores austriacos están particularmente motivados. Se identifican en gran medida con los objetivos de su empleador, lo que se refleja de manera impresionante en la alta calidad de los productos austriacos. A pesar de que también aquí la oferta de mano de obra es cada vez más escasa, la situación en Austria es significativamente mejor que en otros países industrializados.
En el año 2006 había empleadas por cuenta ajena en Austria alrededor de 3.278.444 de personas, de las cuales 1.763.822 eran hombres y 1.514.622 mujeres. Durante este período, el 72,2% de la población activa estuvo ocupada en el sector servicios, el 27% en la industria y menos del 1% en el sector agrícola y forestal.
La estabilidad económica austriaca se refleja también en el alto nivel de ocupación. Con su baja tasa de desempleo, Austria ocupa una posición a la cabeza no sólo dentro de la UE, también desde el punto de vista internacional. A pesar del bajo índice de desempleo del 4,8%, el país cuenta con un elevado cupo de mano de obra disponible.